Ramiro Mases, editor de Rara Avis Editorial y miembro de TyPEO escribió por invitación de lxs colegas alemanes de Wirklichkeit Books este texto para su blog, dónde describe el contexto editorial argentino en el marco del gobierno libertario y el surgimiento y el papel de nuestra cooperativa en esta coyuntura. Aquí lo reproducimos en su versión en español.


El 27 de diciembre de 2023, a pocos días de su asunción, el gobierno de Javier Milei presentó públicamente un proyecto de ley de 664 artículos denominado “Ley Bases” que pretendía modificar más de 38 leyes y decretos vigentes. Se trataba de una reforma constitucional de facto que apuntaba a generar las condiciones legales y materiales para desregular por completo la economía y la administración en favor de los oligopolios concentrados, trasladar riqueza desde los más pobres a los más ricos y debilitar al máximo la soberanía territorial, política y cultural del Estado argentino. Entre la decena de leyes y decretos que pretendía modificar, barría de lleno con la Ley del Libro (Ley 25.542) que además de haber sido al momento de su sanción un hito de coincidencia sectorial entre todos los eslabones de esa cadena productiva, es la razón de existir del extremadamente diverso, veterano y consolidado mundo del libro en la Argentina. 

Es decir que gracias a esa normativa que establece para cada título un precio único de venta al público fijado por el editor para todo el territorio nacional y un tope para los descuentos en la venta directa, fue posible que Argentina se convierta en una referencia central dentro del campo de la edición de libros en castellano Estas determinaciones derivaron en la existencia de un ecosistema de librerías independientes, ferias locales y pequeños emprendimientos a lo largo y ancho del país (con especial epicentro en la Capital y las grandes ciudades) con el consecuente correlato de una aún más rica oferta editorial compuesta por editoriales que van desde mega grupos trasnacionales hasta proyectos artesanales unipersonales, pasando por editoras universitarias, municipales y sindicales, y cientos de editoriales independientes dedicadas a la edición de modo profesional sin dejar de practicarla como una acción vital y estética, competitivas no sólo en el mercado local sino también en el mercado mundial de libros en español. Con la derogación de dicha ley, incluída en la reforma propuesta por el gobierno de Milei, se daba paso a una desregulación total del mercado del libro entendido como ecosistema. Esa simple medida permitiría la concentración de ventas en librerías con grandes depósitos, las multinacionales de venta online y la importación indiscriminada, lo que perjudica especialmente a librerías y distribuidoras independientes y con ello, al tejido editorial que depende simbióticamente de ellas, sin mencionar la suba de precios generalizada que ocurre tras cada desregulación.

La cooperativa TyPEO (Territorio y Producción Editorial Organizada) nació a comienzos de 2023, solo unos meses antes que este embate contra el sector. En primer lugar, surgió como un gesto de politización e identificación de nuestra función social como editores no sólo con el mercado y/o el campo del arte, sino también y fundamentalmente con el trabajo. Antes que nada, nos definimos como trabajadores y trabajadoras del libro. Como tales nos agrupamos para sortear las dificultades que se le presentan a todo emprendimiento autogestivo e independiente, pero también para darle a nuestra labor un horizonte de organización política concreto. Fundada por las editoriales El Colectivo, Del Signo, Astier, Ubu, Muchas Nueces, Cúlmine, La Libre, Hasta Trilce, Ripio y Rara Avis, tuvo como antecedente una campaña colectiva realizada durante la pandemia llamada “Sálvese quien lea” que consistió en una compra solidaria por parte del público lector a librerías independientes y barriales a partir de un catálogo común de las editoriales  participantes. Estas compras sirvieron para generar algún ingreso ante la paralización absoluta de las ventas durante esos días de aislamiento obligatorio. Los libros comprados bajo esa modalidad se retiraron apenas lo permitieran las restricciones. Así es que esa experiencia mancomunada entre editoriales, librerías independientes y un público lector comprometido en una situación excepcional, mostró a partir de un ejemplo concreto la potencia poco explorada de la organización colectiva en el sector del libro. 

Con ese antecedente presente, la motivación por poner en marcha una cooperativa tenía dos aspectos: por un lado el mutual, es decir otorgar beneficios concretos a sus asociadas: comprar insumos más baratos, compartir stands en ferias nacionales o internacionales a las cuales sería imposible asistir de modo individual, facilitar la exportación. La otra, política: Conformar un polo crítico de nuestra práctica como editores y una voz común para opinar o intervenir en las políticas que regulan el campo editorial.

Ante la nueva situación política y social provocada por el arribo al poder de Milei y el anuncio público de su megareforma, la flamante cooperativa TyPEO constituyó rápidamente para sus miembros el espacio de organización natural para resistir el embate y defender la ley del libro como un modo de defender la existencia común. Desde una conciencia gremial entendimos que esta ley afectaba negativamente a todos los eslabones de la cadena de valor del libro. En conjunto con la Cámara de Librerías Independientes y la Unión de Escritoras y Escritores, lanzamos una campaña de concientización a lo largo y ancho del territorio, que consistió en la movilización conjunta en el marco de la movilización general contra la ley, bajo la bandera de TRABAJADORXS DEL LIBRO además de declaraciones públicas y  el lanzamiento de una campaña gráfica  que se exhibió en casi la totalidad de las librerías independientes de Argentina así como en medios de comunicación y redes sociales. Esta iniciativa logró poner la problemática en el primer plano de la discusión pública, rompiendo el aislamiento sectorial y por sobre todas las cosas, reunió a representantes de toda la cadena productiva (editores, autores, traductores, diagramadores, diseñadores, correctores,  libreros, distribuidores, etc) en pos de un objetivo común, mostrando el poder de la organización y la acción colectiva.

Finalmente la modificación a la Ley 25.542 quedó excluida de la megareforma, lo que constituyó una gran victoria gremial de resistencia. Más allá de este hito, la realidad de la industria editorial argentina se encuentra en crisis espiralada a medida que se consolidan las políticas de ajuste, desfinanciamiento y extranjerización de la economía, aplicadas por el gobierno de ocupación que encabeza Milei.

La existencia de espacios colectivos que trascienden la fugacidad de la labor cotidiana automatizada que a veces adquiere la producción editorial y el tejido de redes entre editoriales in(ter)dependientes en un contexto de atomización y despojo, es un alivio y una plataforma fundamental para pensar y diseñar la reconstrucción de campo editorial, cuándo la pesadilla termine.

Ramiro Mases


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